lunes, 21 de septiembre de 2015

Preludio: Paraíso fuera del Cielo

Es difícil expresar todo lo que siento por la saga Metal Gear Solid, desde su primera entrega en los mas humildes tiempos de PSone (hablando estrictamente de Solid), donde sus caras poligonales, música y doblaje arrebataron cálidamente una parte de mi interior, hasta la última entrega (a momentos de escribir este artículo, aún pendiente) que, por suerte o por desgracia, a estas alturas comienza a definirse como la última entrega con el sello e Kojima Productions y la firma del autor de la saga, Hideo Kojima.

Si así fuera el caso, podríamos declarar el fin de una saga, o si no quieren ser tan extremistas, de una era. Metal Gear no será sin Kojima, igual que Silent Hill no fue sin Team Silent y Resident Evil no fue sin Mikami.

Me gustaría, sin embargo, hacer énfasis en el término autor al referirnos a Kojima, ya que como dijera en otra ocasión MatthewMatosis, hablar de metal Gear es hablar de Hideo Kojima y vise versa, puesto que a pesar de que la saga se componga en su mayoría de triple As con un montón de gente poniendo vida y alma en el desarrollo, los Metal Gear son bebé de Kojima; tanto es así que se debate, como uno de los motivos de su marcha, su fuerte presencia como individuo en una creciente alienación que vivimos en la industria de hoy en día, y que Konami persigue con creces.

"Zone Of the Enders 3 retrasado indefinidamente"


Presentándose ante nosotros, pues, el fin de una era, me gustaría rendir tributo a esta saga, este héroe caído, esta nueva estrella en el cielo, narrando mi historia personal con esta saga, desde mis mas tiernos diez años, pasando por una agitada adolescencia y llegando a donde estoy ahora.

Esto es:

Winter recommends Metal Gear Solid...

Próximamente: En los blogs más desatendidos.

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